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Suplementos alimenticios

Te ayudan a seguir mejorando

pastilla complemento alimenticio

¿Qué son los suplementos alimenticios?

Para explicar qué son los “suplementos alimenticios” o “suplementos nutricionales” o “complementos alimenticios” o suplementos o complementos a secas utilizaremos la definición que nos ofrece la Comisión Europea al referirse a estos productos saludables: “son fuentes concentradas de nutrientes o de otras sustancias con un efecto nutricional o fisiológico. Pueden comercializarse de muy diferentes dosis o formas tales como píldoras, grageas, polvos, tabletas, cápsulas, ampollas, líquidos, etc.

Los complementos alimenticios son producto de la moderna tecnología de síntesis o pueden tener un origen natural. Más que su procedencia, lo importante es la función que representa.

Como dice la palabra suplemento o complemento su función no es la de ser sustitutivos de la nutrición tradicional sino reforzadores de la misma.

Una dieta equilibrada no precisa de los suplementos nutricionales pero todos sabemos que pocas personas alcanzan este grado de normalidad alimentaria.

¿Qué pueden hacer por ti?

Los suplementos alimenticios actuales pueden realizar innumerables funciones por ti: incrementar la energía, ayudarte a perder peso, mejorar el rendimiento deportivo, reducir el estrés, enfocar la lucha contra las arrugas…

Desde luego que estamos familiarizados con estos objetivos abundantemente promocionados en las etiquetas de los suplementos, en los anuncios que nos los venden por la televisión o internet.

Los suplementos ocupan una importante parcela de realidad en nuestras vidas. Vivimos rodeados de ellos y los hemos normalizado tanto que parece que son tan habituales en nuestra dieta como los alimentos naturales.

Pero te pueden surgir algunas dudas al respecto ¿Esas promesas son reales o se basan en manipulaciones interesadas?, ¿es posible que los suplementos puedan transformar malos hábitos alimenticios en salud?, ¿desintegrar antiestéticos acúmulos grasos?, ¿ayudarnos a luchar efectivamente con los signos de la vejez?

La comunidad científica internacional maneja una idea clara al respecto: los suplementos pueden tener una función en nuestra dieta y ésta no puede ser otra que la de aportar los nutrientes que ésta no cubre.

El mismo significado de la palabra “suplemento” nos debería poner en camino. Según la RAE: “Cosa o accidente que se añade a otra cosa para hacerla íntegra o perfecta”.

Los suplementos nunca pueden reemplazar una dieta natural, solo la suplementan o complementan.

Primero alimentos y después suplementos

Los suplementos alimenticios no pueden aportar todos los nutrientes ni los beneficios de una dieta equilibrada que si pueden los alimentos naturales.
Como comenta Roberta Anding, una de las voces autorizadas de la American Dietetic Association:

Los suplementos pueden rellenar algunas lagunas de la dieta, pero no es muy inteligente pensar que las vitaminas o minerales son un pasaporte seguro hacia la salud. El auténtico poder para crearla está en el plato no en una píldora.

Los nutrientes siempre se van a obtener de la forma más adecuada a través de los alimentos como nos comenta la dietista Karen Ansel.
Los alimentos naturales están constituidos por miles de sustancias fitoquímicas, fibra y mucho más, que trabajan juntas para alcanzar un buen estado de salud, lo que no puede ser duplicada con unas pastillas o un cóctel de complementos alimenticios.
Cuando la comida que comes no incluye nutrientes esenciales como magnesio, calcio, vitaminas D y B12, sodio, etc. un suplemento te puede ayudar a disipar esa carencia lo que evitará que la falta de esas sustancias desemboquen en enfermedades crónicas.
Hay numerosos estudios que han establecido los beneficios que puede representar para la salud la utilización de los nutrientes que puedan faltar en la dieta.
Por ejemplo, el National Institutes of Health de USA encontró incrementos plausibles de la densidad ósea así como la reducción de sufrir fracturas en aquellas postmenopáusicas que habían ingerido suplementos de vitamina D y calcio.
El problema es que en muchos casos es difícil saber los beneficios que aportan los suplementos ya que hay muchas lagunas en el conocimiento científico a la hora de valorarlos en su justa medida.

Consejos para elegir los suplementos alimenticios

Roberta Anding nos ofrece consejos para elegir de forma adecuada los suplementos que necesitamos para redondear nuestra dieta:

1 Lo primero de todo es tomar una dieta variada y nutritiva; lo siguiente complementar los vacíos. Para ello es fundamental consumir variedad de alimentos ricos en nutrientes. Observa las etiquetas, aprende a distinguir los nutrientes básicos de una dieta.
2 Valorar los hábitos de la dieta y evaluar lo que falta en ella. Es realmente fundamental conocer los nutrientes clave de los alimentos que ingerimos para saber cuál falta y elegir el suplemento adecuado para compensar su carencia. Por ejemplo, es recomendable que una persona que no puede satisfacer la ingesta diaria de productos lácteos tome suplementos de calcio y vitamina D.
3 De ser necesario, es mejor apostar por un complejo multivitamínico que por un cóctel de diferentes suplementos vitamínicos individuales. Debemos tener muy claro el Valor Diario (VD) de las vitaminas que necesitamos. Ofrece mayor seguridad apostar por un multivitamínico que aporte toda o una cantidad inferior del DV. c
4 Si tu dieta está enfocada a la comida rápida, no la vas a hacer saludable consumiendo suplementos alimenticios. Bebidas azucaradas, patatas, hamburguesas… constituyen una dieta muy pobre en nutrientes esenciales. Los suplementos no te van a ayudar. Necesitas mejorar tu dieta y usar los suplementos sólo como complementos.
5 Los suplementos deben consumirse de manera responsable y equilibrada. De igual forma que pueden ser beneficiosos, suplementando los vacíos nutricionales de una dieta, pueden acumularse en el organismo, como las vitaminas liposolubles, y comprometer el estado de salud.
6 De acuerdo algunos estudios, la mayoría de la población no toman la suficiente vitamina D, calcio y potasio. En caso de dudas es mejor elegir un complejo multivitamínico que contenga calcio y vitamina D como opción saludable segura.
7 Hierro y ácido fólico deben estar presentes en los nutrientes fundamentales que compongan la dieta de mujeres embarazadas. La OMS así lo recomienda en su directriz Administración diaria de suplementos de hierro y ácido fólico en el embarazo para “reducir el riesgo de bajo peso al nacer, anemia materna y ferropenia”.
8 Los mayores de 50 años tienen en los suplementos dietéticos sintéticos su principal fuente de obtención de vitamina B12. Deficiencias de esta vitamina hacen aumentar el riesgo de demencia en personas de edad avanzada. A partir de los 50 años se produce menos ácidos estomacales, responsables de la metabolización de esta vitamina
9 Las personas de la tercera edad que consumen suplementos de ácido fólico mejoran problemas asociados al deterioro cognitivo. Los folatos merman el proceso de contracción del cerebro asociado a las demencia y reduce riesgo de desarrollar Alzheimer.
10 Las mujeres postmenopáusicas, usualmente, no necesitan suplementos de hierro. Antes de los 50 años, las mujeres en edad reproductiva tienen una tendencia a liberar hierro. A partir de esa edad retienen mejor el hierro y, una ingesta excesiva puede desembocar en la hemocromatosis o enfermedad de almacenamiento de hierro.
11 El exceso de vitamina A durante el embarazo puede ser el responsable de provocar defectos en el feto. La vitamina A es liposoluble, se almacena en la grasa corporal, un exceso de la misma puede desembocar en muchos problemas: durante el embarazo puede ocasionar problemas tanto en el feto como en la madre.
Y muchos más consejos que se nos quedan en el tintero y que vamos a ir ofreciéndote en suplementa.
El mundo de los suplementos nutricionales es un ámbito amplio y complejo por lo que se hace preciso indagar para conseguir información cualificada y frecuentar al médico para clarificar las dudas y la falta de información.

Un poco de sentido común

No nos vamos a cansar de repetírtelo, si crees que debes tomar suplementación dietética consulta con tu médico o recurre a un especialista en nutrición.
Una vez que has empezado a tomar los suplementos no los olvides. Debes establecer la rutina de tomarlos durante el tiempo que te los ha recomendado el especialista para que tenga efecto.
Respecto a la promesa de milagro que lleva a asociados algunas marcas de suplementos, si suena demasiado bien seguramente estás ante una exageración y debes desconfiar.
No tiene ninguna base que un complejo vitamínico te prometa que vas a perder peso por tomarlo. Una afirmación de este tipo excede la función de los suplementos. Como dice Anding: “No tiene sentido que un suplemento haga nada más de lo que hacen los alimentos”.
Lee de forma crítica los prospectos de los suplementos y, sobre todo, recaba información de fuentes fiables. Hay muchas empresas productoras de suplementos, algunas son más “éticas” que otras, algunas utilizan técnicas muy elaboradas de venta mediante el uso de exageraciones del tipo que te comentamos que van más allá de los resultados de la investigación científica.
Las multivitaminas fueron los primeros suplementos dietéticos en popularizarse, propuestos desde el sector de los productores como apuestas infalibles para lograr un buen estado de salud general. Hoy en día sabemos que un exceso de vitaminas, por ejemplo las liposolubes, puede hacer que nuestra salud empeore considerablemente.

¿Quién puede necesitar suplementos dietéticos?

Cualquier persona, que no cumpla con una dieta completa y carezca del aporte de los más de 40 nutrientes fundamentales para desarrollar una buena salud, puede emplear suplementos nutricionales.
Os vamos a mostrar una lista de los posibles beneficiarios del uso de suplementos. Siempre supervisados por médico de cabecera o un dietista titulado:
1 Personas con dietas bajas calorías.
2 Las embarazadas y madres que ofrecen lactancia.
3 Veganos y otros tipos de vegetarianos.
4 Personas con algunos tipos de enfermedad o problemas de salud.
5 Personas con alergias o intolerancias alimentarias.
6 Niños que consumen selectivamente alimentos o con escasa variedad alimentaria.
7 Personas con dietas pobres en nutrientes.
8 Personas que toman algunos tipos de medicación.
Los suplementos alimenticios pueden tener una función en tu dieta cuando en ella faltan alguno de los nutrientes esenciales o estás pasando por periodos de enfermedad o actividades exigentes.
Pero no tiene ningún sentido que los tomes porque te los ha recomendado un empleado de una espacio de venta o que te fíes de los eslóganes de un producto del mercado.
Debes ser inteligente y debes valorar tu salud por encima de todas las cosas y la salud es una cosa muy seria. Confía en los profesionales de la salud.